

El embarazo es un estado en el que en poco tiempo el cuerpo de la mujer sufre muchos cambios y debe cuidarse, no solo por el bebé que espera si no por la propia salud de la madre. El ámbito profesional no es ajeno a esta situación, por lo que conviene vigilar los riesgos laborales ligados al embarazo en el trabajo. Conseguir un embarazo saludable es un objetivo por el que debe velar el servicio de prevención de riesgos laborales
de la empresa.
1. La empleada deberá comunicar su situación de embarazo en la empresa. Tendrá que aportar un informe médico que así lo acredite, así como muestre la fecha probable del parto.
2. La empresa tendrá entonces que aplicar las medidas necesarias para la prevención de los riesgos laborales en el puesto de trabajo teniendo en cuenta el embarazo.
3. Cuando la adaptación del puesto no sea posible o, incluso con ella, los riesgos laborales ligados al embarazo no puedan ser contrarrestados, la trabajadora puede solicitar el cambio de puesto de trabajo al servicio de prevención. Este analizará y, en su caso, certificará que el desarrollo correcto de las tareas laborales es incompatible con la situación de embarazo.
El análisis de los factores de riesgo en situación de embarazo se realizará siguiendo la metodología de evaluación de riesgos laborales que dará sus frutos en forma de medidas preventivas adaptadas al contexto de las tareas laborales.
Para ello, hay que tener en cuenta:
1. Los factores físicos y ergonómicos del puesto de trabajo como por ejemplo la manipulación de cargas, el ruido, el estrés térmico por calor o frío…
2. Los factores psicosociales también pueden afectar al desarrollo del feto. Estos abordan situaciones como por ejemplo el trabajo a turnos, excesiva carga de trabajo, estrés o sobrecarga de tareas…
3. Los factores ambientales como por ejemplo la exposición a sustancias químicas o biológicas que puedan interferir en el correcto devenir del embarazo.
La prevención de riesgos para vivir un embarazo saludable va más allá de la esfera laboral. Desde Quirónprevención siempre abogamos por llevar la prevención a todos los ámbitos de nuestra vida diaria. Por ello, es importante conocer qué medidas preventivas es fundamental aplicar desde el inicio.
Estos son algunos consejos para la prevención de riesgos en el embarazo:
1. Seguir una alimentación adecuada:
– Tomar proteínas, vitaminas, calcio y hierro.
– Tomar ácido fólico para disminuir el riesgo de enfermedades congénitas como la espina bífida.
– Tener cuidado con los pescados y mariscos, que según de donde procedan pueden llevar mercurio.
– No tomar alimentos crudos, como pescados o carnes, por el riesgo de Toxoplasmosis, ni leches o zumos sin pasteurizar.
– Evitar alimentos con nitrato de sodio, como jamón o tocino.
– Lavar concienzudamente las frutas y verduras y pelar los alimentos que proceden de la huerta.
– Se aconseja comer poca cantidad y hacerlo varias veces al día, lo que ayuda a controlar las molestias digestivas del inicio del embarazo.
– El alcohol puede producir síndrome alcohólico fetal, por el que los niños crecen menos y puede dificultar su aprendizaje, además de provocarles rasgos faciales anómalos y alteraciones cardíacas.
– No está demostrado que la cafeína tenga un efecto adverso, pero algunos estudios dicen que puede producir niños prematuros o más pequeños.
– El tabaco da lugar a recién nacidos de menos peso, por lo que son más propensos a tener infecciones, problemas respiratorios o incluso Síndrome de Muerte Súbita.
– Nunca debemos automedicarnos, y menos durante el embarazo. Es necesario preguntar los posibles efectos secundarios sobre el feto de cualquier medicamento que queramos o debamos consumir.
– La tensión arterial.
– El peso.
– La glucosa en sangre, para evitar diabetes gestacional.
– Evitar la toxaplasmosis, que es producida por un parásito que está en las heces de gato, tierra vegetal y carne cruda y puede producir un daño cerebral al bebé.
– Usar protección solar para evitar manchas en la piel.
– Hidratar la piel con cremas que aporten elasticidad para prevenir las estrías, sobre todo en abdomen y senos.
– Mover las piernas y darles masajes suaves para prevenir la celulitis y la retención de líquidos y varices. Dar paseos todos los días nos ayudará tanto a conseguir esto como a controlar el peso.
– Realizar ejercicios prenatales para mejorar la postura de la espalda, evitar dolor y mejorar la musculatura de abdomen y espalda. Mejorar la circulación y aumentar la flexibilidad.
Es importante concluir con que, si detectamos fiebre, dolor al orinar, sangrado vaginal, dolor abdominal o si notamos los movimientos del feto menos intensos de lo normal, se debe acudir al médico pues son signos de riesgo.
Fuente: https://www.quironprevencion.com/blogs/es/prevenidos/riesgos-laborales-embarazo-abordarlos