

El síndrome de hiperestimulación ovárica se produce como consecuencia de una reacción excesiva del cuerpo femenino al tratamiento hormonal que se administra durante la estimulación ovárica, medicación habitual en las técnicas de reproducción asistida para conseguir más óvulos en cada ciclo y aumentar las probabilidades de éxito del tratamiento. Aquí te contamos en qué consiste: Estimulación ovárica.
Esta reacción excesiva a la estimulación provoca que aumente la permeabilidad de los vasos sanguíneos y que parte del agua y proteínas presentes en éstos salgan al tercer espacio (entre las células).
El factor desencadenante de esta situación es la gonadotropina coriónica humana (hCG). Puede ocurrir tanto por la hCG administrada durante el tratamiento de estimulación ovárica (para desencadenar la ovulación) como por la que produce de manera natural el trofoblasto, es decir, si se consigue el embarazo.
Por eso, algunas de las estrategias para que no se produzca o agrave el síndrome de hiperestimulación ovárica consisten en evitar la administración de hCG para inducir la ovulación y en congelar los óvulos o embriones para que el embarazo no ocurra en ese ciclo. En los casos más graves, puede ser necesario cancelar el ciclo para no poner en riesgo la salud de la paciente.
Para evitar que se produzca, hay que tener en cuenta que existen algunos factores de riesgo que pueden hacer que sea probable que la paciente desarrolle un síndrome de hiperestimulación ovárica:
En estos casos, será especialmente importante controlar cómo evoluciona la paciente durante la estimulación ovárica y administrar dosis hormonales bajas para evitar que se produzca el síndrome.
Es importante destacar que gracias a las mejoras en los tratamientos de estimulación ovárica, actualmente es muy infrecuente que ocurra esta complicación.

A causa de este aumento de permeabilidad de los vasos, se producen una serie de síntomas. En función de la gravedad de éstos, distinguimos entre SHO leve y severo.
El SHO leve se puede manifiestar con los siguientes síntomas:
En los casos de SHO severo o grave (muy infrecuente), algunos de los síntomas que pueden aparecer son:
El tratamiento indicado en cada caso dependerá de la gravedad de los síntomas que presente la paciente. En los casos de SHO leve, se administran analgésicos (paracetamol) y se recomienda:
En los casos más graves de SHO, habitualmente se requiere la hospitalización de la paciente para controlar detalladamente la evolución del síndrome y administrar hidratación intravenosa. También puede ser necesario administrar medicación, como anticoagulantes.
Fuente:https://www.institutocefer.com/blog/sindrome-de-hiperestimulacion-ovarica-causas-sintomas-y-tratamiento/