

Denominamos receptividad uterina o endometrial al estado en el que el endometrio es óptimo para albergar el embarazo. Este estado de receptividad uterina sucede en un determinado momento muy concreto del ciclo y existen múltiples factores implicados en ella.
Como hemos comentado anteriormente, el endometrio es un tejido dinámico que cambia sus características a lo largo del ciclo menstrual. Distinguimos principalmente 2 fases:
Podemos destacar tres factores que posibilitan la implantación embrionaria:
Sólo si la transferencia es realizada de forma atraumática y sobre un endometrio adecuado, un embrión de buena calidad podrá presentar una alta probabilidad de implantar.
Las características que debe tener un endometrio para ser receptivo son un tema que se encuentra en continuo debate e investigación.
Entre las principales características destacamos el grosor, patrón y compactación endometrial que serían características valorables mediante ecografía vaginal.
La implantación embrionaria, para ser exitosa, debe coincidir con la fase de máxima receptividad endometrial, período temporalmente definido que se extiende entre los días 6 y 10 post-ovulación y que es conocido como ventana de implantación.
Si un embrión, independientemente de su calidad, fuese transferido fuera de la ventana de implantación, en cualquier otra fase del ciclo menstrual, encontraría un endometrio no receptivo y, por tanto, sería incapaz de implantar.
La ventana de implantación puede alterarse por:
Fuente: https://www.accuna.es/blog/2021/06/25/receptividad-uterina-que-es-como-ayuda-a-conseguir-el-embarazo-como-mejorarla/