

No te preocupes si ya has comenzado la búsqueda, aún estás a tiempo de hacer cambios favorables en tu estilo de vida, que te permitirán mejorar tu salud y la de tu futuro hijo.
Tener una alimentación eqilibrada es de gran ayuda para lograr un embarazo saludable. Ya te lo contábamos en nuestro artículo sobre alimentos para potenciar tu fertilidad. Te recomendamos consumir vegetales verdes tales como espinaca, col rizada y acelga, que son muy buenas fuentes de ácido fólico; frutos rojos (fresas, frambuesas, arándanos), que además de ser súper deliciosos tienen un gran aporte de fitonutrientes y vitamina C; yogurt, que posee un alto contenido de probióticos, ayudando al fortalecimiento de tu sistema inmunológico.
En la otra cara de la moneda, tenemos los alimentos –y bebidas- que debes evitar consumir o disminuir su consumo si estás buscando quedarte embarazada. Evitar el consumo de bebidas alcohólicas, múltiples organizaciones a nivel mundial, incluyendo el Colegio Americano de Ginecología y Obstetricia (ACOG, por sus siglas en inglés) advierten a las mujeres evitar el consumo de alcohol desde el momento que buscan el embarazo ¿por qué? Pues porque el sistema nervioso del feto empieza a formarse desde muy temprano en el embarazo, y, debido a que el alcohol es la principal causa prevenible conocida de defectos de nacimiento físicos y mentales, es mejor abstenerse cuando estás en este período preconcepcional.
La respuesta es: por supuesto que sí. Si bien tener una dieta saludable es la base de la preparación de tu organismo, resulta difícil que solo con la alimentación puedas ofrecer a tu bebé todos los nutrientes que éste necesita, incluso aunque ésta sea variada y equilibrada. Por esta razón, es ideal el consumo de un suplemento multivitamínico que contenga ácido fólico (un mínimo de 400 mcg diarios), hierro (30–60 mg de hierro elemental), vitamina A (770 microgramos), vitamina D (5 mcg).
Tu pareja también debería tener aporte extra de ácido fólico, zinc y vitamina C, ya que estos nutrientes son vitales para la producción y calidad óptima de los espermatozoides.
El peso es importante. Si te encuentras por encima de tu peso ideal, te recomendamos disminuir unos kilos antes y posteriormente adoptar una dieta de mantenimiento mientras intentas quedarte embarazada. Las madres con sobrepeso importante tienen un riesgo más elevado de presentar presión arterial alta, diabetes gestacional, bebés de gran tamaño y necesidad de cesárea. Claramente, tener un peso muy bajo tampoco es lo indicado, puesto que constituye un factor de riesgo para infertilidad, parto prematuro y recién nacido con bajo peso.

En lo que respecta al ejercicio físico, podemos asegurar que si te dedicas adecuadamente a fortalecer tu abdomen, espalda y suelo pélvico antes de quedarte embarazada, podrás disfrutar de los beneficios durante toda la gestación. El fortalecimiento de los músculos abdominales ayudará a prevenir problemas de espalda durante el embarazo, también contribuirá a empujar al feto en el momento del parto y permitirá que tengas una recuperación más rápida después de dar a luz.
A través de diversos estudios ha podido demostrarse que el estrés influye negativamente en la consecución del embarazo, pudiendo llegar a retrasarla. Por ello es aconsejable que realices una auto-revisión emocional y te asegures de encontrarte tranquila y calmada para esta etapa de tu vida que está próxima a comenzar. Dedícate a descubrir qué te ayuda a relajarte, cada mujer tiene algo que le funciona. Es recomendable dedicar tiempo a la lectura, escribir un diario personal, salir con amigas, ver tu serie y películas favoritas, ejercitarte e incluso practicar sexo con tu pareja.
Acumula la mayor cantidad de sueño posible. Si bien la mayoría de las mujeres anticipan largas noches sin dormir una vez que nazca el bebé, muchas no piensan en el hecho de que estando embarazadas, el descanso se hace muy difícil: acostumbrarse a dormir de lado, ir al baño varias veces durante la noche, acidez estomacal frecuente, etc.
Además, investigaciones recientes han dejado en evidencia que las mujeres que padecen insomnio podrían tener cuatro veces más probabilidades de ser infértiles que aquellas que duermen adecuadamente. Por lo cual, los expertos aconsejan que las mujeres que se encuentran en edad fértil y que buscan el embarazo, deben dormir al menos 7 horas y evitar trabajar en turnos nocturnos .
Debido a que durante la gestación se producen cambios hormonales que afectan a dientes y encías, es aconsejable llegar a él con una boca saca que evite problemas mayores posteriormente. Por tal motivo, te recomendamos cepillarte los dientes tres veces al día, hacer uso de hilo dental y visitar a tu dentista antes del embarazo.
Esperamos que esta guía te sea de gran ayuda. Recuerda que la salud de tu bebé parte de tu salud, por lo cual debes trabajar cuerpo y mente, de modo que tu organismo tenga una atmósfera equilibrada que permita el desarrollo de una vida dentro de ti, bajo las mejores condiciones posibles.
Fuente:https://masrepro.com/como-preparo-cuerpo-para-embarazo/