

Si estas leyendo este artículo probablemente es porque te han dicho de tienes un quiste de ovario. Te voy a explicar primero qué es un quiste de ovario, qué tipos hay, sus síntomas, consecuencias y su manejo.
Los quistes ováricos son como bolsas de líquido que se encuentran dentro de los ovarios. Normalmente en cada ciclo menstrual se forma un pequeño «quíste» que se rompe con la ovulación, por lo que podemos encontrarlos en casi todas las mujeres que tienen la regla.
Por lo tanto, mi primera pregunta es si tienes reglas, si son regulares o tienes la menopausia .Eso te va a permitir enfocarlo de manera diferente.
Otra cuestión es si te producen síntomas o no. La mayoría de los quistes no producen síntomas y es probable que no te des cuenta de que lo tienes a menos que te hagan una ecografía o que haya un crecimiento del quiste, que sólo ocurre en el 8%, o bien que se rompa.
Como te he comentado, la mayoría de los quístes de ovario se forman durante el ciclo menstrual, produciendo los llamados quistes funcionales. Estos desaparecen en 2-3 meses y son benignos porque son consecuencia del funcionamiento del ovario.
Los tres tipos de quistes funcionales más comunes son:

Tus ovarios pueden presentar otros tipos de quistes ováricos que no dependen del ciclo menstrual. Estos no desaparecen pero son generalmente quistes benignos. Los más frecuentes son:
Algunas mujeres presentan ovarios con numerosos quistes pequeños (folículos). Se denomina síndrome de ovario poliquístico (SOP) y no debemos confundirlos con los quístes de ovario.
Los quistes malignos (cancerígenos) son inusuales. Son más frecuentes después de la menopausia, pero debes de saber que la mayoría de los quistes ováricos no son cancerígenos. Si quieres más información pincha en este enlace. (cáncer de ovario)
La mayoría de los quistes ováricos son pequeños y no presentan síntomas.
Si un quiste presenta síntomas, es probable que sientas presión, hinchazón, inflamación o dolor en la parte baja del abdomen en el lado donde se encuentra el quiste. El dolor puede ser agudo o leve, y puede aparecer y desaparecer.
Si se rompe, puede provocar dolor repentino e intenso. También puedes sentir dolor con náuseas y vómitos.
Otros síntomas menos comunes incluyen:
Estos síntomas pueden significar que el quiste se rompió. En ocasiones, los quistes rotos de gran tamaño pueden provocar abundante sangrado dentro de la tripa y precisar una atención urgente.
Como la mayoría no producen síntomas es posible que el diagnóstico sea en tu revisión ginecológica.
Lo más probable es que tu médico realice un examen pélvico. De esta forma se podrá sospechar si está accidentado y valorar si necesitas algún tipo de tratamiento como la cirugía.
En caso de que no tengas síntomas o que no precise una intervención de urgencias (la mayoría de las veces), tu médico observará y esperará, y solicitará pruebas médicas para planear un tratamiento.
Las pruebas incluyen:
Es la mejor prueba para orientar la causa y el manejo del quiste.
La mayoría de los quistes de ovario no requieren cirugía. Tendría que distinguir varias situaciones en función de que tengas reglas o estés en la menopausia, de si te produce síntomas o no.
Si no estás en la menopausia, la mayoría de los quistes son funcionales por lo que en general desaparecen en 2 0 3 meses y no requieren cirugía a no ser porque se compliquen.
Los no funcionales se debe tener en cuenta tu deseo de embarazarte, tus síntomas y la apariencia del quiste. Puede ser necesaria una cirugía si:
Ante el hallazgo de un quiste, es probable que tu médico:
En caso de que estés en la menopausia, si es un hallazgo nuevo y tiene gran tamaño es posible que te planteen cirugía, siempre apoyados de tu historia médica y de otras pruebas como los marcadores tumorales.
¿Puedo prevenir los quistes ováricos?
Si tienes quistes ováricos con frecuencia, es probable que tu médico te recete anticonceptivos hormonales para detener la ovulación. Esto ayudará a reducir el riesgo de desarrollar nuevos quistes.
Visita a tu médico si presentas síntomas como inflamación, necesidad de orinar con más frecuencia, presión o dolor pélvico o sangrado vaginal anormal (inusual). Estos pueden ser signos de un quiste u otro problema importante para ti.