

Se caracteriza por un aumento de prolactina en sangre. La tasa normal de prolactina en la mujer se encuentra alrededor de 20 µg/l y en casos de hiperprolactinemia la tasa supera los 30 µg/l.
La alteración de estos niveles de prolactina en sangre pueden alterar la ovulación, el ciclo menstrual y, por tanto, producir infertilidad.
Se produce cuando la glándula tiroides produce muy poca hormona tiroidea.
Puede afectar a la fertilidad femenina ya que impide la producción de óvulos, produce irregularidades en el ciclo menstrual y aumenta la prolactina, hormona que en exceso impide la ovulación.
También conocido como Síndrome de Stein-Leventhal.
En las mujeres con SOP se producen más andrógenos de lo normal y el ciclo menstrual no se regula correctamente. En el ovario, los folículos no liberan los óvulos porque éstos no maduran y se producen quistes.
Las mujeres con este trastorno son incapaces de liberar óvulos maduros de los ovarios por lo que hay una ausencia de ovocitos viables que puedan ser fecundados.
La anovulación puede ser circunstancial o crónica y en la actualidad existen tratamientos para corregir esta alteración y devolver la fertilidad a la mujer.
La cantidad y la calidad de ovocitos de los que dispone una mujer es lo que se conoce como reserva ovárica. Existe una relación inversamente proporcional entre la edad y la reserva ovárica, a mayor edad menor reserva y calidad de esos óvulos.
Se relaciona con el potencial reproductivo de la mujer por tanto, una baja reserva ovárica supone un problema de fertilidad.
También se conoce por el nombre de insuficiencia del cuerpo lúteo. Puede ser una disfunción exclusivamente ovárica o puede estar causada por enfermedades endocrinológicas como los trastornos tiroideos o la hiperprolactinemia .
Los bajos niveles de LH provocan a su vez bajos niveles de progesterona, segregada por el cuerpo lúteo. Esto provoca que el endometrio no tenga el grosor adecuado para mantener un embarazo.
La menopausia se adelanta y la pérdida de la función ovárica llega antes de los 40 años, incluso durante la adolescencia.
La mujer deja de ovular, desaparece la menstruación y el ovario deja de producir estrógenos y progesterona, lo cual provoca la infertilidad.
También se conoce por el nombre de síndrome de Ullrich-Turner o monosomía X. Es una alteración cromosómica que se caracteriza por un cariotipo 45X.
Estas mujeres tienen un desarrollo ovárico insuficiente. La mayoría tiene cintas de tejido conjuntivo en lugar de ovarios por lo que no se producen las hormonas ni los óvulos necesarios para que se produzca un embarazo.
Es una disfunción sexual que consiste en una contracción involuntaria de los músculos perivaginales, lo cual impide la penetración o la hace muy dolorosa.
Se puede solucionar con tratamiento psicológico y ginecológico para mejorar la vida sexual y tratar de conseguir el embarazo de forma natural. También se puede recurrir a una inseminación artificial.