

La enfermedad pélvica inflamatoria se trata de una infección de los órganos reproductores de la mujer (útero, trompas y ovarios), que puede llegar a extenderse a la zona abdominal.
Normalmente es causada por una enfermedad de transmisión sexual (ETS), como la Chlamydia o la gonorrea. Sin embargo, otras infecciones que no son de transmisión sexual también pueden causar dicha enfermedad.
Existen más probabilidades de contraer la enfermedad pélvica inflamatoria si tienes una ETS sin tratar, tienes varias parejas sexuales, has tenido previamente la EIP, o realizas duchas vaginales.
Los principales síntomas de la EPI son los siguientes:
Una vez ha sido detectada la enfermedad pélvica inflamatoria se debe realizar el tratamiento oportuno de la mano de profesionales especializados. Siendo el principal tratamiento la toma de antibióticos y el reposo.
Sin embargo, este tratamiento no revertirá el daño ya producido en el sistema reproductor femenino. Por lo tanto, cuanto más temprano se realice el diagnóstico menos probabilidades de encontrar complicaciones debido a la EPI.
Además, debes tener en cuenta que deberás informar a tus parejas sexuales recientes para que se realicen las pruebas oportunas y descarten una ETS o se pongan en tratamiento.
Sí, existe una mayor probabilidad y se puede volver a contraer una enfermedad pélvica inflamatoria si no se toman las medidas y cuidados adecuados.
La enfermedad pélvica inflamatoria puede durar meses o años, afectando su dolor en especial durante las relaciones sexuales y la ovulación.
Además, como hemos comentado en este artículo, la EPI puede volver a contraerse por lo que se deberán vigilar de cerca los síntomas.
La enfermedad pélvica inflamatoria puede dejar secuelas en nuestro cuerpo, entre ellas, dolor pélvico crónico o embarazo ectópico. Sin embargo, una de las principales secuelas es la lesión de las trompas de Falopio y del útero, pudiendo dar lugar a la dificultad para quedarse embarazada o infertilidad.
Es más común de lo esperado encontrar a mujeres que descubren que tienen o han tenido EPI en la consulta de una clínica o centro de reproducción asistida. Esto se debe a que existen un alto porcentaje de mujeres con EPI que desconocen su condición debido a que sus síntomas son tan leves o difícilmente perceptibles que no acuden a un especialista o médico que las diagnostique.
Si te encuentras buscando un embarazo tras sufrir de enfermedad pélvica inflamatoria deberás acudir a un experto que realice las pruebas necesarias, ecografía y pruebas para comprobar la permeabilidad de las trompas, que te permitan conocer su estado.
Desde CREA, clínica de reproducción asistida con casi 30 años de experiencia, te recomendamos que no demores tu visita a un especialista si cuentas con síntomas o antecedentes de EPI.
El especialista estudiará tu caso en particular y te concretará la posibilidad de necesitar un tratamiento de reproducción asistida o cirugía para lograr el embarazo.
FUENTE: https://creavalencia.com/blog/enfermedad-pelvica-inflamatoria-efectos-sobre-fertilidad/