

Los días fértiles, y aquellos durante los que se puede lograr el embarazo, suceden alrededor de la mitad del ciclo. Durante el ciclo menstrual de la mujer se suceden varios cambios físicos y hormonales.
El ciclo menstrual de una mujer no hay que confundirlo con la menstruación, el ciclo menstrual se compone de varios cambios físicos y hormonales. Esos afectan al cuerpo y se producen cada mes.
Aproximadamente, un ciclo puede durar entre 23 y 35 días dependiendo de la mujer,.
La frecuencia media de un ciclo es de 28 días y sirve para preparar el cuerpo para la posibilidad de un embarazo. Un buen conocimiento del funcionamiento de su cuerpo es esencial y permite maximizar las posibilidades de lograr el embarazo
La función principal de los estrógenos es regular el ciclo menstrual. Engrosa el endometrio y fluidifica el moco cervical, un fluido que los espermatozoides deben atravesar para llegar al óvulo y fecundarlo. Este es el momento más fértil de una mujer y el mejor momento para tener relaciones sexuales.
Progesterona: La progesterona es la otra hormona sexual femenina principal. La produce el cuerpo lúteo, lo que queda del folículo después de la liberación del óvulo durante la ovulación.
Su principal cometido es preservar el endometrio y optimizar la implantación de un óvulo fecundado. El pico de progesterona suele alcanzarse el día 21 del ciclo menstrual, aproximadamente una semana después de la ovulación.
Su nivel vuelve a subir y favorece la ovulación antes de caer a un nivel bajo justo antes de la menstruación.
Los niveles de estrógeno aumentan justo antes de la ovulación cuando el ovario se prepara para liberar un óvulo.
Los niveles de FSH aumentan también durante la menstruación y desciende unos días antes de la ovulación, cuando es importante que el organismo seleccione sólo un óvulo para la fecundación.
Los niveles de estrógeno aumentan cuando el ovario se prepara para liberar un óvulo.
El folículo se convierte en una estructura liberadora de hormonas endocrinas llamada cuerpo lúteo. Este organismo comienza a producir progesterona, que se encarga de madurar el endometrio para que pueda producirse la implantación (embarazo).
Hay que añadir que si no se produce la implantación, los niveles de progesterona y estrógenos descienden drásticamente y el endometrio se desprende. En este caso, da lugar a la menstruación y a un nuevo comienzo del ciclo.
Los días fértiles de una mujer son alrededor de la mitad del ciclo. En otras palabras, el día 14 de la ovulación, siempre que los ciclos sean regulares.
El intervalo de fertilidad se establece entre los tres días anteriores y los tres días posteriores al día 14 del ciclo, cuando la probabilidad de fertilidad es mayor. Los espermatozoides pueden vivir 24 horas, por lo que la fertilidad puede producirse en cualquier momento.
Sin embargo, es más fiable hacer un test de ovulación y comprobar si hay cambios en el moco vaginal. Cuando el moco se vuelve claro, espeso y elástico, significa que la ovulación pronto estará aquí.
El periodo de ovulación es el momento en el que tú y tu pareja debéis mantener más relaciones sexuales si queréis quedaros embarazados.
Del mismo modo, es importante tener en cuenta la calidad del esperma de tu pareja, que influye en la capacidad para conseguir el embarazo.